| Resumen: La presente investigación sobre la salud mental de la población estudiantil y funcionaria de la UNED revela una necesidad urgente de mejorar y expandir los servicios de atención psicológica para ambas poblaciones. La metodología mixta empleada permitió un análisis detallado de las demandas y realidades de ambos grupos.
Para las personas estudiantes, se ha identificado una carencia significativa en la oferta de terapia psicológica especializada por parte de la UNED, limitándose a orientación psicoeducativa y acompañamiento psicológico. Las dificultades económicas y el impacto de la pandemia de COVID-19 han incrementado la demanda de servicios especializados.
En cuanto a las personas funcionarias, la pandemia ha tenido un impacto negativo duradero en su salud mental, con una disminución notable en el bienestar durante y después de la pandemia. Las mujeres han mostrado una mayor afectación y más inclinación a buscar ayuda, aunque el estigma y los problemas económicos siguen siendo barreras importantes.
Se recomienda a la UNED contratar personas profesionales en psicología y desinar recursos para que la atención psicológica pueda sostenerse a largo plazo. Además, se recomienda fortalecer los servicios existentes con cobertura presencial y virtual, mejorar la visibilidad y accesibilidad de los servicios psicoeducativos, y establecer convenios con otras universidades. Finalmente, se sugiere diseñar programas inclusivos que consideren diferencias de género y edad para asegurar que todos los miembros de la comunidad universitaria puedan acceder a la atención psicológica necesaria  |